La Almozara Zaragoza: el barrio que la Expo 2008 liberó del ferrocarril
Del nombre árabe y la fábrica química a Mobility City, Etopia y la Milla Digital
De dónde viene el nombre y por qué el barrio nació fuera de la muralla
Almozara viene del árabe al-muçara, que significa algo así como "la explanada". No es una traducción libre. En la Zaragoza musulmana esa palabra designaba un espacio abierto extramuros que se usaba para ejercicios militares y actos ceremoniales, justo el terreno llano que hoy ocupa el barrio, pegado al Ebro y fuera del recinto amurallado de la ciudad. Al este de esa explanada, en el siglo XI, se levantó el Palacio de la Aljafería, y esa cercanía entre un espacio vacío y un palacio islámico de primer nivel marcó la zona durante siglos.
Durante la Edad Media, la Almozara siguió siendo eso, una plaza abierta rodeada de huertas y del bosque de ribera del Ebro. No hubo urbanización seria hasta mucho después, y esa tardanza explica por qué el barrio, a diferencia del Casco Histórico o del Coso, no tiene un caserío antiguo que enseñar. El nombre árabe sobrevivió a todos los cambios posteriores, incluida la industrialización que vino después, y hoy sigue siendo el nombre oficial del distrito.
Una excepción a ese vacío histórico es Torres de San Lamberto, una de las cuatro zonas urbanizadas del distrito actual. Su origen se remonta a 1563, cuando era un pequeño asentamiento rural, muchos siglos antes de que el resto de la Almozara empezara a poblarse en serio.
Cien años partido por las vías del tren
Lo que de verdad marcó a la Almozara moderna no fue la Edad Media, fue el ferrocarril. En 1861 se abrió la línea Zaragoza-Alsasua, y en 1870 el ramal de enlace con la línea de Barcelona. Las vías cruzaron el barrio. Lo partieron en dos. En 1898 se instaló allí la Industrial Química de Zaragoza, una fábrica que le dio al barrio el apodo de "La Química", con el que se le conoció buena parte del siglo XX. En 1933 se sumó la línea de Caminreal, otra vía más atravesando el mismo terreno.
El resultado de tanta infraestructura ferroviaria fue un barrio aislado del resto de la ciudad durante generaciones, atravesado por vías y con poco más que naves industriales y viviendas obreras alrededor. El último tren de aquella red pasó el 1 de octubre de 1976, después de 106 años de servicio. Las vías se quedaron ahí, en desuso, durante años. En 1992, el 29 de octubre, se derribó la antigua fábrica de piensos que ocupaba parte del solar, uno de los últimos vestigios del pasado industrial antes de que empezara la transformación de la zona. Ese aislamiento, y no el nombre árabe ni el palacio vecino, es la clave para entender cómo se vivió la Almozara durante la mayor parte del siglo XX.
La Expo 2008 le abrió tres puentes de golpe
El giro llegó con la estación intermodal de Zaragoza-Delicias, inaugurada en 2003, y sobre todo con la Expo 2008, que trajo consigo tres puentes nuevos sobre el Ebro: el Puente del Tercer Milenio, el Pabellón Puente y la Pasarela del Voluntariado. De un barrio con un único puente de tráfico rodado (el de la Almozara, ampliado en 1987) se pasó, en apenas veinte años, a un barrio con salidas directas al centro, a Actur y al recinto ferial. Fue la primera vez desde el siglo XIX que la Almozara dejó de estar, literalmente, encerrada entre vías.
El Pabellón Puente: quince años vacío hasta encontrar sitio
El más llamativo de esos tres puentes fue obra de Zaha Hadid, arquitecta británico-iraquí y premio Pritzker. El Pabellón Puente tiene 270 metros de longitud y cruza el Ebro uniendo la Almozara con el antiguo recinto Expo. Durante la Expo albergó la exposición "Agua, recurso único"; después, durante más de una década, apenas tuvo uso más allá de servir de plató para anuncios de coches de marcas como Audi, Rolls Royce o Peugeot.
No fue hasta febrero de 2023 cuando el edificio encontró un uso estable, con la apertura de Mobility City, inaugurada por el rey Felipe VI. En su primer año recibió 200.000 visitantes. Quince años es mucho tiempo para que un edificio insignia se quede sin oficio.
Etopia y la Milla Digital, sobre las vías que aislaron el barrio
A pocos metros de la estación Delicias está Etopia Centro de Arte y Tecnología, abierto en 2013 sobre más de 16.000 metros cuadrados (13.000 útiles), reconocible por la fachada de pantallas LED que proyecta arte sobre la calle. El edificio es la pieza construida de la Milla Digital, un proyecto urbanístico pensado para levantar miles de viviendas y oficinas justo sobre los terrenos que ocuparon las vías del tren que partieron el barrio en dos durante más de un siglo. El plan original hablaba de cerca de 3.700 viviendas sobre ese suelo ferroviario liberado. Donde antes pasaban mercancías y viajeros hacia Barcelona y Alsasua, hoy hay un centro de innovación digital rodeado de solares en distintas fases de desarrollo.
Parque del Agua, el Acuario Fluvial y el resto del recinto Expo
El Parque del Agua Luis Buñuel, en la avenida de Ranillas, es administrativamente parte de la Almozara, aunque mucha gente lo asocie con Actur por estar al otro lado del Ebro. Es el gran pulmón verde heredado de la Expo, con su lago y sus zonas de sombra junto al río. En el antiguo recinto ferial, sobre la avenida José Atarés, sigue funcionando el Acuario Fluvial de Zaragoza, dedicado a los ríos de los cinco continentes, y cerca de allí el Frente Fluvial Expo mantiene parte de la fachada del recinto original mirando al Ebro. Para quien busca deporte al aire libre, el Parque Deportivo Ebro, en el camino de La Almozara, suma pistas e instalaciones a ese mismo tramo de ribera.
Centro Cívico, biblioteca y comercio en Puerta Sancho
La vida cotidiana del barrio, la que no tiene que ver con la Expo, se concentra en la avenida Puerta Sancho. Allí está el Centro Cívico La Almozara, con su programación de talleres y exposiciones, y en el mismo edificio la Biblioteca Rafael Andolz, que lleva el nombre del escritor y etnógrafo aragonés. Justo al lado funciona la Zona Joven Almozara. Para el día a día del vecino, bares y comercios se reparten sobre todo por la avenida de la Almozara y la calle de las Cortes, sin la densidad de El Tubo ni la escala de Delicias, más propio de un barrio pequeño que se conoce entre sí. Quien quiera ver qué hay programado cada semana en el barrio puede consultar la agenda de La Almozara.
El Teatro de la Estación, otro edificio ferroviario reconvertido
Cerca de la antigua estación del Portillo, en la calle Domingo Figueras Jariod, funciona el Teatro de la Estación, una sala de exhibición y escuela de teatro que ocupa terreno ligado a esa misma historia ferroviaria del barrio. Es otro ejemplo, más pequeño que Etopia o Mobility City pero igual de significativo, de cómo el patrimonio industrial y ferroviario de la Almozara ha ido encontrando usos culturales según se ha ido liberando el suelo.
La Aljafería, el vecino milenario que pocos asocian con el barrio
Aunque casi nadie lo piense así, el Palacio de la Aljafería pertenece administrativamente al distrito de la Almozara. Es de las pocas construcciones palaciegas de la época de taifas que se conservan en Europa, sede de las Cortes de Aragón desde 1987, y queda a un paseo corto del Centro Cívico. La mayoría de quien la visita llega pensando en el Casco Histórico, no en un barrio que hasta hace poco más de cien años era una fábrica química rodeada de vías de tren.
Cómo llegar: bus y Bizi, sin tranvía
La Almozara no tiene tranvía. A diferencia de Actur, al otro lado del río, aquí no llegó nunca la línea, y la zona se mueve con líneas urbanas de TUZSA como la 34, la 42, la Ci1, la Ci2 y la N2, además de las líneas 20, 36 y 51 en el borde del distrito. La estación de Zaragoza-Delicias, dentro del propio barrio, suma trenes regionales y de larga distancia, y hay estaciones de Bizi repartidas por buena parte del trazado.
Vivir en la Almozara hoy
Según los últimos datos disponibles, el distrito tenía 24.545 habitantes en 2015, sobre una superficie de 3,77 kilómetros cuadrados, lo que da una densidad de 6.515 habitantes por kilómetro cuadrado. Es un distrito pequeño comparado con Actur o Delicias, dividido en cuatro zonas bien distintas entre sí: Torres de San Lamberto, la zona de la calle Santa Orosia (que históricamente formaba parte de Delicias), El Portillo-Aljafería y Puerta Sancho, a la que se suma lo que se conoce como la Almozara vieja. Limita con los Barrios Rurales Oeste al noroeste, con el Ebro al noreste, con el Casco Antiguo al este y con Delicias y Oliver-Valdefierro al sur.
Es un barrio con dos velocidades. Por un lado, el legado Expo y la Milla Digital, con edificios de vanguardia como Mobility City o Etopia. Por otro, las calles de siempre alrededor de Puerta Sancho, con su fábrica desaparecida, sus vías arrancadas y un tejido vecinal que lleva más de un siglo formándose ahí, mucho antes de que nadie hablara de puentes de Zaha Hadid ni de fachadas LED.