Miguel Servet: el aragonés que desafió a su tiempo
Médico, teólogo y humanista. Descubrió la circulación pulmonar y murió en la hoguera
El hombre que lo cuestionó todo
Miguel Servet nació en Villanueva de Sigena (Huesca) en 1511 y murió quemado en la hoguera en Ginebra el 27 de octubre de 1553. Fue médico, teólogo, cartógrafo y humanista — uno de esos personajes del Renacimiento que no cabían en una sola disciplina. Y pagó con su vida el precio de pensar por sí mismo.
La circulación pulmonar
El descubrimiento científico más importante de Servet fue la descripción de la circulación pulmonar de la sangre — cómo la sangre pasa del corazón a los pulmones, se oxigena y vuelve al corazón. Lo publicó en 1553 en su obra teológica Christianismi Restitutio, donde lo incluyó casi de pasada, como ilustración de un argumento teológico.
Este descubrimiento se adelantó en décadas al trabajo de William Harvey sobre la circulación general de la sangre (1628) y es considerado uno de los hitos de la historia de la medicina.
Herejía y muerte
Servet no fue perseguido por sus ideas médicas, sino por las teológicas. Negaba el dogma de la Trinidad y la validez del bautismo infantil, lo que le convirtió en hereje tanto para los católicos como para los protestantes.
Huyó de la Inquisición española y vivió años bajo identidad falsa en Francia, ejerciendo como médico con el nombre de Michel de Villeneuve. Cuando publicó Christianismi Restitutio, fue identificado y denunciado. Detenido en Ginebra, Juan Calvino lo procesó por herejía. Fue condenado y quemado vivo junto a ejemplares de su libro.
Su ejecución fue tan controvertida que provocó el primer gran debate europeo sobre la tolerancia religiosa. Sebastián Castellio escribió contra Calvino: "Matar a un hombre no es defender una doctrina, es matar a un hombre."
Servet y Aragón
Aragón ha reivindicado a Servet como uno de sus hijos más ilustres. Zaragoza le dedicó un monumento en el Parque Grande y varias calles. El Instituto Aragónés de Ciencias de la Salud lleva su nombre, y en Villanueva de Sigena se conserva un centro de interpretación sobre su vida y obra.
Artículo generado con IA y revisado por el equipo de Vive Zaragoza.