Labordeta: el cantautor que fue la voz de Aragón
Poeta, cantautor, escritor, profesor y político. El aragonés más querido del siglo XX
Más que un cantautor
José Antonio Labordeta Subías nació en Zaragoza el 10 de marzo de 1935 y murió en la misma ciudad el 19 de septiembre de 2010. Fue poeta, cantautor, escritor, profesor de instituto, presentador de televisión y diputado en el Congreso. Pero por encima de todo fue la voz de Aragón — la persona que puso palabras y música a lo que sentían los aragoneses.
El cantó a la libertad
Su canción más famosa, Canto a la libertad, escrita en 1976 durante la Transición, se ha convertido en el himno oficioso de Aragón. Se canta en manifestaciones, fiestas de pueblo, bodas y funerales. "Habrá un día en que todos, al levantar la vista, veremos una tierra que ponga libertad." Es una de esas canciones que pertenecen a todo un pueblo.
Pero Labordeta compuso muchas más: Somos, Aragón, Albada, Ya ves... Un cancionero que recorre cuarenta años de historia aragonesa, desde la dictadura hasta la democracia, pasando por la emigración rural, la identidad aragonesa y la lucha por la autonomía.
El profesor
Labordeta fue profesor de instituto durante décadas. Enseñó geografía e historia en varios centros de Zaragoza, y generaciones de zaragozanos lo recuerdan como "mi profesor". Era exigente, cercano y con un sentido del humor ácido muy aragonés.
El diputado
En 2000, con 65 años, dio el salto a la política y fue elegido diputado por la Chunta Aragonesista (CHA). En el Congreso se hizo famoso por su franqueza baturra. Su "¡A la mierda!" a los diputados del PP que le interrumpían durante un debate sobre el trasvase del Ebro se convirtió en uno de los momentos más recordados de la política española reciente.
Legado en Zaragoza
El Parque Grande lleva su nombre desde 2010. Su casa familiar en la calle del Coso es hoy un espacio cultural. Pero el mejor homenaje a Labordeta es que sus canciones se siguen cantando — en las fiestas del Pilar, en las rondas de los pueblos, en los bares del Tubo.
Cuando murió, miles de zaragozanos salieron a la calle a despedirlo. No era político ni famoso: era de los nuestros.
Artículo generado con IA y revisado por el equipo de Vive Zaragoza.