El teatro romano de Caesaraugusta: espectáculo bajo el asfalto
Uno de los mayores teatros de la Hispania romana, oculto durante siglos bajo el centro de Zaragoza
Una ciudad sobre otra ciudad
Debajo de la Zaragoza que pisas hay otra Zaragoza. Se llama Caesaraugusta, la fundó el emperador Augusto hacia el año 14 a.C., y fue una de las colonias romanas más importantes de Hispania. No es una metáfora: si excavas en el centro de la ciudad, aparecen foros, termas, puertos fluviales y, sobre todo, un teatro descomunal que estuvo enterrado casi dos milenios.
El descubrimiento
El teatro romano de Caesaraugusta se descubrió en 1972, cuando unas obras de demolición en la calle San Jorge sacaron a la luz las primeras estructuras. A partir de ahí, las excavaciones arqueológicas que se prolongaron durante décadas revelaron la magnitud del hallazgo: un teatro de más de 7.000 metros cuadrados con capacidad para unas 6.000 personas.
Para hacerse una idea: era uno de los tres teatros más grandes de toda la Hispania romana, comparable al de Mérida o al de Cartagena. Caesaraugusta no era una ciudad cualquiera.
Anatomía de un teatro romano
El teatro seguía el modelo clásico romano: una cavea (graderío) semicircular excavada parcialmente en la ladera natural del terreno, una orchestra semicircular donde se sentaban las autoridades, y un frente escénico (scaenae frons) monumental que servía de decorado permanente.
Se construyó durante la primera mitad del siglo I d.C., en época de Tiberio, y se mantuvo en uso hasta el siglo III. Su frente escénico alcanzaba unos 7 metros de altura y estaba decorado con columnas corintias, cornisas de mármol y nichos para estatuas. Los restos de esa decoración, recuperados durante las excavaciones, se exhiben hoy en el museo.
El Museo del Teatro
El Museo del Teatro de Caesaraugusta, inaugurado en 2003, se construyó sobre los propios restos arqueológicos. El recorrido permite caminar literalmente sobre el teatro: pasarelas elevadas cruzan la cavea mientras paneles y audiovisuales explican cómo era la vida cultural en la colonia romana.
Entre las piezas más destacadas están fragmentos de las columnas del frente escénico, capiteles corintios, una máscara teatral en terracota y restos de la decoración pictórica. También se conserva parte de la red de cloacas que discurría bajo el teatro, porque los romanos eran así de prácticos: hasta un espacio de entretenimiento tenía su ingeniería hidráulica resuelta.
Caesaraugusta: más que un nombre
El teatro es solo una pieza del puzle. Caesaraugusta contaba con un foro público (visible en el Museo del Foro), unas termas (Museo de las Termas Públicas) y un puerto fluvial en el Ebro (Museo del Puerto Fluvial). Los cuatro museos forman la Ruta de Caesaraugusta, un recorrido que permite entender la ciudad romana completa sin salir del centro de Zaragoza.
Así que la próxima vez que camines por la calle San Jorge, piensa que bajo tus pies hay un graderío donde hace dos mil años los zaragozanos —bueno, los caesaraugustanos— se sentaban a ver comedias de Plauto. La ciudad cambia por encima; por debajo, permanece.
Artículo generado con IA y revisado por el equipo de Vive Zaragoza.
