ContemporáneoCentroGenerado con IA

Buñuel en Zaragoza: los años que forjaron al cineasta surrealista

El director aragonés que cambió el cine mundial se formó en las calles de Zaragoza

El niño de Calanda que creció en Zaragoza

Luis Buñuel Portolés nació el 22 de febrero de 1900 en Calanda, un pueblo turolense famoso por sus tambores de Semana Santa. Pero fue en Zaragoza donde pasó su infancia y adolescencia, donde se formó como persona y donde empezó a desarrollar esa mirada inclasificable que luego revolucionaría el cine mundial.

La familia Buñuel se trasladó a Zaragoza cuando Luis era pequeño. Su padre, Leonardo Buñuel, había hecho fortuna en Cuba y se instaló en la ciudad como un burgués acomodado. El joven Luis creció entre el confort de la clase alta zaragozana y la rigidez de la educación religiosa, dos mundos que chocarían en su obra con resultados explosivos.

Los colegios y la rebeldía

Buñuel estudió primero con los Hermanos Corazonistas y después en el colegio de los Jesuitas del Salvador, en pleno centro de Zaragoza. Aquella educación católica estricta dejó una marca profunda: toda su filmografía está atravesada por la religión, unas veces como crítica feroz y otras como fascinación ambigua. "Soy ateo, gracias a Dios", decía con esa ironía tan suya, tan aragonesa.

En el instituto de Zaragoza descubrió la literatura, el teatro y la música. Tocaba el violín y participó en representaciones teatrales. También empezó a interesarse por los insectos, una pasión que le acompañó toda la vida y que aparece en muchas de sus películas.

La Zaragoza de principios del siglo XX

La Zaragoza que conoció Buñuel era una ciudad de provincias en plena transformación. El Paseo de la Independencia, la plaza de España, el Coso... estos eran los escenarios de su juventud. El joven Luis paseaba por el centro, iba al teatro y al cine (que entonces era una novedad fascinante) y empezaba a sentir que Zaragoza se le quedaba pequeña.

En sus memorias, "Mi último suspiro", Buñuel recuerda Zaragoza con una mezcla de cariño y asfixia. Describe las tertulias del Casino Mercantil, los paseos por el centro, las costumbres de la burguesía local. También recuerda la dureza del campo aragonés, los tambores de Calanda y la presencia constante de la muerte en la cultura popular, temas que aparecerían una y otra vez en su cine.

De Zaragoza a la Residencia de Estudiantes

En 1917, con 17 años, Buñuel se marchó a Madrid para estudiar en la Residencia de Estudiantes. Allí coincidió con Salvador Dalí y Federico García Lorca, y el resto es historia del arte. Pero Zaragoza ya le había dado lo esencial: la observación de la realidad, el sentido del humor negro, la desconfianza hacia las convenciones sociales y esa tozudez aragonesa para hacer las cosas a su manera.

Buñuel en la Zaragoza de hoy

El Centro Buñuel Calanda, en su pueblo natal, es el espacio dedicado a su memoria más completo. Pero en Zaragoza su presencia es más sutil. El cine y la cultura de la ciudad le rinden homenaje de formas diversas: ciclos de cine, exposiciones y referencias en la vida cultural.

La casa donde vivió la familia Buñuel en Zaragoza estaba en el número 6 de la calle Alfonso I, en pleno corazón de la ciudad. Aunque el edificio ha cambiado, la calle sigue siendo la misma arteria comercial que el joven Luis recorría hace más de un siglo.

Buñuel murió en Ciudad de México el 29 de julio de 1983. Ganó la Palma de Oro en Cannes, un Óscar y el reconocimiento como uno de los cineastas más importantes de la historia. Pero todo empezó aquí, en las calles de Zaragoza, con un niño que miraba el mundo de una manera diferente.


Artículo generado con IA y revisado por el equipo de Vive Zaragoza.

Fuentes

historiapatrimonioarte